martes, 19 de agosto de 2014

27-07-2014

Hoy el cielo si esta mas opaco, la paleta de colores quizá vaya a ser neutra, aunque otros puedan ser los tonos de nuestro corazón

martes, 12 de agosto de 2014

26-07-2014

Hoy fue un día lindo
De contrastes
De gotas de agua gruesas, patos en el lago, arcoiris en el cielo
Corrientes de agua generadas por brazadas y patadas de nadadores solitarios
Sensación de la hierba tocando tu espalda fría y delgada
Mirabas el cielo y a veces era gris y otras azul y más tarde violeta, amarillo tenue, rojizo como el color de un castaño
Aunque hacía frío el día tan bello despertaba tantas y tan variadas sensaciones que preferias seguir allí
bajo la leve lluvia

lunes, 12 de mayo de 2014

12-05-2014


La oficina está oscura y con pocas personas, todos están almorzando, o caminando dando vueltas como tontos alrededor de  los muchos edificios que hay por estos lados.  Yo no almorcé, aunque el estómago me suena bastante y los jugos gástricos están haciendo remolinos en mis tripas.  Me aburre la rutina aquí en este cubo, me aburre esta pantalla, me aburren las noticias, me aburre ver la cara de  los oficinistas. Me aburre ver la competencia por figurar de cada una de las personas de este gremio, y cuando digo gremio no me refiero sólamente a los ings… sino a todos los oficinistas, todos los pequeñoburgueses. Y cuando estoy así de aburrido no me dan ganas de subir a compartir un almuerzo con los mismos, ni entrar a uno de los muchos restaurantes que sirven menú para oficinistas,  quiero que termine el día, que terminen todos estos días y que solo lleguen los del campo, los de ver la lluvia caer sobre todos los árboles, los de ver el agua como baja con su fuerte torrente por la pequeña canal de cemento, los de ver las hormigas entrando por sus torres construidas con granos de arena, los de sentir que el tiempo deja de ser ese cruce de manecillas que nos amenaza en cada momento que consultamos el reloj.  

 

Hoy hablo con un compañero y me habla acerca de su deseo de ganar rápidamente dinero dedicándose a no se que rama de la ing…antier hablo con otro y me dice lo mismo pero con otras palabras, mañana seguramente hablaré con otro y será algo de lo mismo, adicionándole quizá que va a ser éste o éste otro estudio y así. ¿cómo los veo a ellos en unos años? Bueno, no es complejo de imaginar, es más, basta con dar una mirada alrededor a otras personas de más edad y ahí está esa proyección. Puede hacerse el ejercicio al contrario (es decir mirar a esas personas de más edad e intentar imaginar su pasado y veremos la fuerza, deseo y planes de los que ahora hacen eso) y nos encontraremos con lo mismo. Habrá una que otra variación, nada del otro mundo, nada radical, nada anormal que cambie el plan, que pueda dar un giro inesperado que llame la atención. Alguien dirá que no es igual, que las cosas ahora pueden ser diferentes  a hace 15 años, pero ¿realmente lo es? ¿es tan distinto?  Quizá puedan ser diferentes las formas, las maneras, ahora hay redes sociales, linkedin, más profesionales (por ende más competencia), maestrías por doquier, más formas de ver lo que hacen los demás, lo que han logrado y de esa manera más puntos de comparación. Digamos que ahora es más fácil sentir la frustración, antes solo la veíamos cuando conversábamos con nuestros amigos y compañeros de colegio, y eso solamente lo hacíamos con los más cercanos, ahora nos enteramos de todo de quien queremos (o casi), aunque ese todo suela resumirse en solo los logros, metas, “felicidades”, y cosas que merezcan ser contadas. Obviamente una lagrima o una pérdida (salvo que esa pérdida sea solo la fachada para ganar popularidad) no serán dignas de contar o mostrar. Yo no muestro nada, bueno quizá muestre esto, pero si nadie lo ve, si no interesa a nadie, si está en una esquina oculta por donde nadie pasa, entonces termina siendo al final como una botella lanzada al mar con un mensaje ilegible.

lunes, 11 de noviembre de 2013

05-11-2013

Esos temores también me acechan, constantemente, día a día, y en ocasiones durante horas. Leer a los grandes o a los no tan grandes y ver como publicaron a cierta edad o como fueron sus vidas mientras escribían,  incrementa la sensación de que no tengo plenamente un derecho para escribir para la posteridad.  He visto también lo que usted anota, que las ideas vienen en momentos específicos, donde la sensibilidad está alboratada, inatajable, momentos que no siempre están ni estarán allí y que cuando van a ser retratados en el escrito, como por arte de magia desaparecen ante la cámara, esquivos. Eso me molesta, y luego me aplasta, haciéndome sentir escritor de momentos, que al final no son escritores, sino simples retratistas, lo que definitivamente no es lo mejor para convertirse en el que quizá queramos ser. Me pasa por ejemplo lo siguiente:

Voy en la tarde caminando desde la oficina hasta la casa, indagando, mirando, las palabras amontonándose en la mente, estructurándose, todas ellas queriendo protagonizar el fragmento, el párrafo, una oración. Diría que casi sería dictarlas y tendría un escrito estupendo o por lo menos un buen borrador de algo trascendental. Pero llego a casa, cruzo el umbral y de repente la calidez de la luz de la sala, de mi cuarto, la luz fluorescente del televisor, la imagen de mis gatos, de mi madre, de mi hermana, la paz que brota y que se asienta en mi pecho, empieza a borrar rápidamente las ideas que venían en la cabeza. Como un insecticida, le llamaré “ideascida”, esa paz momentánea destruye y ahoga el resultado de ese momento creativo. Al otro día, el proceso se repite, en ocasiones con mayor fuerza, en otras levemente, pero con el mismo resultado, las ideas del día muertas en el calor de la noche.

29-10-2013

Estoy triste, la culpa mella mi espíritu. Tuve ganas de seguir caminando, hasta cuando las piernas se me doblaran de cansancio, para probar mi valentía, mis fuerzas, para pensar en que realmente si puedo ser diferente a los demás. Pero no lo hice, solo me quedé mirando el tren de oficinistas apurado, una mancha gris, decolorada que caminaba hacia sus pulcras celdas. La culpa hizo aún más mella en mi corazón, y ya no sentí ganas de seguir caminando sino que miraba el puente de la 9ª con 100 y unos deseos enorme de lanzarme y volar se apoderaron de mi mente. Pero tampoco lo hice, volví a ver el ejercito de mis colegas y mi uní a ellos resignado.

viernes, 20 de septiembre de 2013

20-09-2013

Así que me he dedicado a perder el tiempo todos estos años, a evadir la página en blanco, a soñar con cientos de ideas sin escribir ninguna, a tejer en mi mente la vida de  personajes que han muerto antes de nacer, a compararme una y mil veces con escritores muertos, vivos, con amigos poetas, conocidos poetas, estudiantes de letras, aficionados a las letras, snobistas de tiempo completo, incultos que tienen buenos trabajos en linkedin y buenas fotos en facebook y comentarios "sagaces" en twitter. He leído algunos libros y me he rendido y caído de envidia ante quienes muestran todos los que ellos han leído. Ya son 30 años y no aparece un compendio interesante, ni las hojas arrugadas se van a la caneca, ni mi blog ha vuelto a ser alimentado. Es tarde, debe ser tarde, pues siento como el medio día ha pasado y las luces de la tarde empiezan a ser una constante en el firmamento. Me dan ganas de publicar esto en mi facebook, pero es una perdida de tiempo, en medio de tanto ego que allí emana  no hay espacio para confesiones y trozos de diarios.

domingo, 28 de octubre de 2012

es triste ver solo 3 o 4 entradas en mi blog durante este año. Es como si no hubiera ocurrido nada, como si la eterna búsqueda hubiera cesado, como si todos los escritos que están allí fuesen solo cosa de una pasado remoto, lejano y ajeno. Algo totalmente falso, pues este año, quizá más que otros, he recordado día a día esa época en la que empecé a escribir este blog, intentando en mis pensamiento retornar a ella con la sabida frustración que implica este tipo de remembranzas. Aún estoy refundido y aún no se si retornaré o si realmente encontraré esa ruta, ese camino. Sigo entre dos tierras, como dice héroes, pero tratando de no llevarlo como la culpa de alguien, sino solamente como la carga que un día empezó a nacer sobre mi espalda y que he de llevar solo, en silencio, rompiéndolo solamente a través de mi escritos que quizá lleguen o no de manera certera y concreta, como la catarsis esperada durante años. Evoco en estos momentos a Maupassant, fuerte inspirador de mis pensamientos mientros observo como soy el originador de la forma de ser de Orión.

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Muchas veces me siento errante en esta tierra, como muchos de ustedes, pero a diferencia de esos muchos y de los pocos que faltaron, me siento incapaz de crear o hacer algo que me satisfaga enormemente

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