martes, 14 de junio de 2011

14-06-2011

13-05-2011

creo que tal como a veces necesitamos tener una pausa y apartarnos de todo cuando tenemos una discusión personal, así mismo deberíamos alejarnos un poco de todo cuando por algún extraño motivo amanecemos odiando la oficina, nuestro lugar de trabajo. Algo similar a una incapacidad, que sea sustentable por nuestro comportamiento irasacible, porque así como podemos contagiar la gripa a todos nuestros compañeros cuando estamos apestados , de manera similar podemos ser groseros o agresivos cuando nuestro estado de ánimo no es el mejor.

miércoles, 25 de mayo de 2011

25-05-2011

Bueno, al final de cuentas todavía resultan muchas cosas gratas y sorpresivas por estos lado de internet. Hoy he encontrado dos blogs, que estaban muy cerca, pero por lo miope que soy no había visto, y que resultan agradables, sínceros, estupéndamente cínicos y deliciosamente criticadores. Lo de cínico solo aplica para uno, y aunque los dos estilos son diferentes, en el fondo se hayan estrechamente relacionados.

http://despreciablesanotaciones.blogspot.com/
http://labobadaliteraria.blogspot.com/

martes, 24 de mayo de 2011

24-05-2011

No troté el lunes y hoy tampoco, aunque dejé la alarma una fuerza muy pesada me empujó hacia la cama y no me deja moverme hasta cuando ya eran las 7:15, hora ya tardía para empezar a arreglarme para ir al trabajo. Por eso estoy llegando ahora a las 9, y no tardará el día en que me llamen la atención. Pero no me preocupa eso.

Ahora, lo que si me preocupa son mis objetivos, no quiero mirar las lista que tengo escrita, y cuando se me vienen a la cabeza algunos de ellos, la sacudo fuertemente para evadir el tema. Tarde o temprano tendré que afrontarlos.

domingo, 22 de mayo de 2011

22/05/2011

Hoy troté, y mañana intentaré hacerlo. No se si resulte, madrugar es más penoso que el dolor de piernas que seguramente tendré mañana, pero no perderé nada con por lo menos dejar la alarma activa. Esto me recuerda que el viernes escribí, y no tan mal, pero igual que me pasa con el ejercicio, esto tambien puede ser temporal, y así las cosas no funcionan.

Por último anoto rápidamente el buen fin de semana, viernes caminando largamente, dos o tres cigarrillos en el camino, como en los viejos tiempos, sábado de chocolote y galletas, algo estrellado, pero recuperable gracias a A. y a mi M. y hoy de cocinero para Ma. y A. además de dos películas a medias y una tarde fugaz. Lo único malo fue el arañaso que le hice al carro el sábado, que aunque ni profundo, ni largo, me hizo sentir torpe u descuidado.

Ah, y A. la quiero. Eso lo sabe.

martes, 26 de abril de 2011

26-04-2011

Ahora las noches con insectos entre las cobijas se han vuelto recurrentes, mi mente descontrolada no despierta ni tampoco duerme, queda en un limbo, en un filo, en una frontera sin marca, en un matiz gris que no deja escapatoria por unos minutos, que solo permite actuar como si fuera realidad pero sin tomar acciones reales. Raro, turbio y oscuro. Me asusta mucho mi subconciente.

lunes, 3 de enero de 2011

Siempre sobre heroes y tumbas

Necesito de la tristeza, de la melacolía, de la soledad ardiente, de los paisajes desolados, de los pianos inconclusos, de las películas solitarias. Siempre estaré conmigo, allí, entre la cra séptima y 3 y las calles 13 y 45. Entre los 19 y los 22 o 23, entre la gente que no se daba cuenta de mi existencia...

lunes, 13 de diciembre de 2010

13 de diciembre de 2010

Los cuentos de Maupassant me conmocionan, los que escribió en los últimos años confunden, no se sabe si son personsajes los que hablan a través de los diarios o es el propio autor desde sus paranoias que poco a poco iba adquieriendo. Sin embargo son absorbentes y para mi mente, de alguna manera peligrosos (preferiría que más que peligrosos fueran una forma de escuela y formación para lo que pretendo)

Datos personales

Muchas veces me siento errante en esta tierra, como muchos de ustedes, pero a diferencia de esos muchos y de los pocos que faltaron, me siento incapaz de crear o hacer algo que me satisfaga enormemente

Seguidores